No Te Mueras Con Tus Muertos
No te mueras con tus muertos.
No te mueras con tus muertos.
Uno de los vínculos más importantes es el que se crea entre madre e hijo, y sin embargo es una de las relaciones que más altibajos puede tener.
La vida que llevamos hoy en día es demasiado rápida. Todo lo que sucede a nuestro alrededor demanda demasiada atención que a menudo nos saca de nuestras propias intenciones y de nuestro camino generándonos desorientación y sentimiento de no poder con todo.
La vida es un regalo envuelto en celofán,
a veces cuesta abrirlo de apretado que está,
no encontramos la forma de verla, de jugar,
La vida continúa, con todo lo que nos agrada de ella y con lo que no, pero comienza un nuevo año y podemos elegir con qué actitud iniciarlo.
Este 2020 ha sido un año que no ha dejado indiferente a nadie, ha sido muy distinto a lo que estábamos acostumbrados, y todo una sorpresa porque no ha tenido nada que ver con las expectativas que teníamos cada uno de nosotros.
No intentes cambiar a nadie: limítate a iluminar, porque es tu luz la que invita a tu prójimo a cambiar.
Que en estos tiempos extraños en que elegiste volver, tu tarea, compañero,
no es otra que la de “ser”.
Y si ese que va a tu lado, se encuentra dormido acaso, respeta su desarrollo y su aparente retraso.