No Intentes Cambiar a Nadie
No intentes cambiar a nadie: limítate a iluminar, porque es tu luz la que invita a tu prójimo a cambiar.
Que en estos tiempos extraños en que elegiste volver, tu tarea, compañero,
no es otra que la de “ser”.
Y si ese que va a tu lado, se encuentra dormido acaso, respeta su desarrollo y su aparente retraso.
Contémplalo con ternura y acéptalo tal cual es, y déjalo que prosiga marchando sobre sus pies.
No te olvides que él está siguiendo su “plan de vida”:
ese que le armó su alma al preparar su venida.
Y tú no puedes lograr que eleve sus vibraciones, ni con presiones abiertas ni sutiles empujones.
Porque hay ciclos en la vida que no se pueden forzar:
¡ya su corazón un día se abrirá de par en par!
Y entenderá cabalmente, de forma clara y certera,
que esta vida es solamente, una ilusión pasajera.
Tú entra en tu propio silencio, y en forma suave y callada, deja que tu luz interna se filtre por tu mirada.
Tu impronta suave y serena produce su propia acción, y esparce sobre las cosas silenciosa inspiración.
Y cuando dejas que el otro transmute su propia cruz,
no intentas cambiar a nadie… ¡pero los cambia tu luz!
– Jorge Oyhanart-
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